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Tratamiento Moderno de las Varices Como un mal inevitable, la presencia de várices grandes y pequeñas en las piernas plagan la existencia de una gran proporción de mujeres desde sus años de juventud. Prefieren esconder sus piernas para no mostrar esas horribles y muy dolorosas alteraciones venosas. Observan cómo este padecimiento es progresivo: con el pasar del tiempo se tornan más feas y aparecen muchas más… ¡Ni una sola desaparee espontáneamente o da tregua a las molestias! La mujer se convierte en una peregrina en busca de la cura para el tratamiento de várices. Recurren infructuosamente a la medicina natural, consejos de amigas, expertas en belleza, profesionales del masaje,… Y también acuden al médico, no para que le haga el diagnóstico, sino en busca de uno que le resuelva el problema… Pero, ¡oh, qué frustración!, tampoco este profesional le provee paz y alivio a su dolencia. Y es que la enfermedad por várices se presenta de múltiples maneras en la misma persona, requiriendo varias opciones de tratamiento de várices que deben ser administradas por un médico con especial dedicación. No basta con ser un cirujano vascular que se interese en las grandes venas o un dermatólogo que tenga como blanco las pequeñas varicillas. Mi equipo y yo te ofrecemos la solución en el tratamiento de las várices a lo que hasta ahora ha sido la desgracia que te derrota. Iniciamos con una evaluación exhaustiva para determinar dónde se originó el problema de tus várices y cómo se ha ido desarrollando, que incluye interrogatorio, examen físico y aplicación de aparatos diagnósticos. Luego, planificamos una estrategia de tratamiento que abarca numerosas opciones para el tratamiento de várices grandes y pequeñas a ser aplicada coordinada y sistemáticamente. Te invito a que continúes la lectura de esta página. La han construido mis pacientes con la oportunidad que me han brindado para adquirir los conocimientos y la experiencia necesarios que pongo a tu disposición. ¿Qué son las várices? Me gustaría aprender mucho sobre las várices y su tratamiento pero no sé nada de las protagonistas: las venas. Dos sistemas de venas corren por las piernas, uno superficial que se localiza en la grasa que está debajo de la piel y corresponde a las venas que observamos con nuestros ojos, y uno profundo que transita dentro de los músculos. Ambos sistemas se comunican a través de venas que atraviesan los músculos y sus envolturas, las llamadas venas perforantes, que suman más de 200 en cada extremidad inferior. El sistema superficial posee dos venas de mayor importancia: la vena safena interna o mayor, que corre por dentro de toda la extremidad desde el tobillo hasta la ingle, y la vena safena externa o menor, que va por detrás de la pierna desde el tobillo hasta el hueco de la rodilla. Ambas desembocan en una vena del sistema profundo, constituyendo las principales comunicaciones entre los dos sistemas. Además de esas dos desembocaduras, tanto estas venas principales como muchas otras del sistema superficial, se comunican directamente con el sistema profundo a través de las numerosas perforantes. Las várices aparecen en el sistema venoso superficial, pero, como veremos más adelante, no necesariamente es el lugar donde comienza el problema. ¿Cómo funcionan las venas de las piernas, perdón, de las extremidades inferiores? Las venas poseen las válvulas, que son pliegues en su interior que dividen la sangre en columnas para que resulte menos pesada e impiden que ella se devuelva, con lo que facilita, por un lado, la acción de los músculos de la pierna que al contraerse (al caminar, hacer movimientos con las piernas,…) exprimen y vacían la sangre de las venas profundas y con ello la del sistema superficial, y por el otro lado, la succión que ejerce sobre la sangre los movimientos de la respiración. Ahora sí me gustaría saber porqué se forman las várices. Las várices se van a formar por dos razones fundamentales: o algo les obstruye el camino o ellas mismas se dañan y dejan de funcionar. Si las venas profundas se obstruyen, como sucede en casos de tromboflebitis (trombo – coágulo / flebo – vena / itis – inflamación), la sangre no circula y se devuelve hacia otras venas, incluyendo las superficiales. Éstas se van debilitando y haciéndose tortuosas convirtiéndose en una várice. Si las venas comunicantes dejan de funcionar adecuadamente, ya sea porque las venas profundas están obstruidas o ella misma se daña, la sangre se devuelve al sistema superficial…. (¡correcto!: ….y las vuelve varicosas). Las dos razones anteriores forman várices secundarias, porque el origen del problema no está en ellas mismas. Pero otras veces, y es lo más común, no hay ningún problema en las venas del sistema profundo o las comunicantes, sino que las mismas venas del sistema venoso superficial son las que se dañan (primarias): sus paredes se tornan débiles y las válvulas dejan de funcionar… (¿sigo? Ya sé lo que estás pensando: “al estar débiles, acumulan la sangre y se vuelven varicosas”). Imagínate, por ejemplo, cuando la desembocadura de la mayor vena de ls extremidades inferiores, la vena safena mayor o interna, no funciona bien: la sangre se regresa sobre esa vena y, como si fuera un derrame, comienza a acumularse no solo en esa vena sino en muchas otras que están comunicadas…. desarrollando con el tiempo várices y más várices. Entonces, ¿sí es importante saber dónde comienza el problema para saber el mejor tratamiento de várices? ¿Pero si el problema es de las venas superficiales yo no tengo que saber dónde comenzó? Lo que sucede con las puramente superficiales, o sea las primarias, es que también se van formando como pequeños troncos que van dando ramas y hojas. Esos “troncos” debemos identificarlos para tratarlos primero. ¿Cuál es la razón por la que se forman várices primarias? ¿Las várices tienen una apariencia definida? No obstante, para fines de explicación, conviene dividir las várices en tres tipos según su apariencia:
A los primeros dos tipos nos referimos como enfermedad de vaso pequeño y a la última como enfermedad de vaso grande. He observado en las piernas de algunas personas cambios de coloración y úlceras. ¿Se trata de un problema diferente? ¿Solo las várices grandes molestan? Creo que con toda la explicación anterior es evidente que este problema no puede dejarse en manos inexpertas. ¿En qué consiste una evaluación profesional del problema? ¿Qué es lo moderno en el tratamiento de las várices? ¿Cuáles son las opciones de tratamiento de várices? Para la enfermedad de vaso pequeño (arañas, venas reticulares,..):
Para la enfermedad de vaso grande (várices mayores de 3 milímetros de diámetro):
¿Qué esperar del tratamiento de várices? La tendencia pudiera tener solución en un futuro con la ingeniería genética: corrección de las anomalías genéticas. Por el momento, eliminarlas es importante: como es un desorden progresivo, regresamos a un punto anterior. De no tratarse, se desarrollarán más y más venas, nunca desaparecerán espontáneamente, y con los años aparecerán otras complicaciones verdaderamente incapacitantes: hinchazón, inflamación y pigmentación de la piel y ulceraciones. El tratamiento de várices, que puede implicar varias modalidades y varias sesiones, suele ser muy satisfactorio: desaparecen las molestias y mejora notablemente la apariencia de las piernas renaciendo el deseo de volverlas a exhibir. ¿Algo más?
Sí. Permíteme ser reiterativo. Es importante que toda persona que vaya a ser sometida a tratamiento de várices esté debidamente informada de todos los aspectos relacionados con su enfermedad, desde el porqué hasta los resultados esperables, y ser cooperadora: asistir con regularidad a sus citas y mantener una actitud positiva. Solo así podrán obtenerse los resultados deseables. Consulta Otros Procedimientos:
Dr. José J. Asilis-Zaiter
Tratamiento de Várices
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